Proceso de elaboración del aceite de oliva

La transformación de las aceitunas al Aceite de Oliva Virgen se divide en varios procesos de elaboración que comienzan con la recolección de las olivas y termina en el envasado del producto. Estos procesos se han ido mecanizando y mejorando a través de los años, para obtener la máxima calidad cuidando al detalle cada uno de ellos.

Antes de nada es necesario saber que variedades de aceitunas van a utilizarse durante el proceso, ya que de cada variedad se obtiene diferente sabor, olor, color y propiedades. En Arol tenemos 3 modalidades de selección monovarietal según sus sabores más suaves e intensos, ácidos o afrutados, para darte el acompañamiento perfecto a cada uno de tus platos

Cada variedad tiene diferentes propiedades que confieren a su aceite connotaciones únicas al olfato y al paladar.

Royal

Las aceitunas de la variedad Royal son de un color rojizo, el aceite obtenido a partir de ellas es sueva, sin amargor y con dulce aroma. En nariz presenta un frutado maduro intenso con matices de higo maduro.

Temprano

La variedad Temprano es también conocida como pasa, con olor a fruto fresco, se encuentra exclusiva en pequeños términos municipales de Sevilla.

Pico-Limón

La variedad Pico-Limón destaca por ser picante y amarga con un sobre fondo dulce. Con notas de fruta diferentes según su estado de madurez

El vareo ha sido el sistema tradicional de recogida que consiste en sacudir las ramas del olivo para hacer caer las olivas sobre una malla previamente colocada en el suelo. El tiempo de recolección marcará diferentes matices en el aceite por la maduración de la oliva.

Nada más desprenderse del árbol, las aceitunas son transportadas a la almazara para su limpieza, selección y transformación en aceite de oliva, todo ello antes de las 24 horas desde su recogida.

Una vez limpias según variedad, maduración y estado del fruto, son conducidas a la zona de molienda, batido y decantación de la almazara.

La molienda sirve para triturar la aceituna sin deshuesarla y liberar la parte líquida de la oliva.

Al batirla conseguimos extraer de la pasta los elementos no deseables para conseguir luego el aceite.

La pasta resultante del batido pasará por un sistema de filtración, prensado y decantación para extraer el aceite de oliva.

Antes del envasado se procede a su almacenamiento donde el aceite cogerá cuerpo y conseguirá sustituir aromas amargos por otros más dulces.

El sabor mediterráneo que gusta en todas partes.

Aceites Arol, de las raíces a tu mesa.