
La Familia Arol
El aceite de oliva casi forma parte del ADN de la familia Arol, ya que ha sido su forma de vida generación tras generación. Han continuado con la tradición de la elaboración del aceite transmitiéndose los milenarios conocimientos que ya disfrutaban en la antigua Roma. Nuestra compañía ofrece estos aceites únicos con el compromiso familiar de calidad y reputación desde hace muchos años.

El comienzo
Antonio Arol nace en 1923 en Écija (Astigi Romana), en el seno de una familia numerosa. Fue el mayor de 8 hermanos y su vida se desarrolló por completo dentro de un cortijo andaluz, rodeado de olivares centenarios que conformaban el sustento familiar. Durante los años 60 fue el asesor de compañías italianas que venían a comprar el mejor aceite español para venderlo como si fuera propio por el mundo entero, labrándose una gran reputación basada en los aceites seleccionados por la familia Arol durante años.

Herederos
Hasta su muerte en 2015 a la edad de 92 años, Antonio Arol estuvo vinculado al mundo del aceite. Hoy en día es su hija quien toma el relevo y se embarca en la misión de proclamar bajo su propia marca el aceite de oliva de su familia como el aceite milenario español con más tradición.